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El alcohol en exceso es tóxico para el cerebro.

El etanol (alcohol) que se encuentra en las bebidas alcohólicas puede causar daños sistémicos severos. El cerebro es particularmente vulnerable, sobre todo cuando se consume a altas dosis.

Entre los efectos nocivos del alcohol en humanos están el producir daños neuronales en el hipocampo, una región cerebral relacionada con la memoria y el aprendizaje. También aumenta el estrés oxidativo, que causa daño neuronal y perjudica el funcionamiento de las membranas neuronales.

Dosis bajas de alcohol son neuroprotectoras.

Curiosamente, además de estos efectos dañinos en el cerebro, hay evidencias que demuestran que el consumo moderado de alcohol protege a las neuronas frente al Alzheimer. Se ha demostrado que el alcohol a concentraciones entre 0,02-0,08% en modelos experimentales protege frente al daño del amiloide, uno de los causantes de la patología de Alzheimer, y recupera las conexiones neuronales en regiones cerebrales relacionadas con la memoria.  Por otra parte, algunos estudios epidemiológicos con más de 3.600 personas han demostrado que el consumo moderado de alcohol reduce el riesgo a padecer demencia en adultos, y reduce el desarrollo de síntomas asociados con Alzheimer. También parece proteger a las neuronas de algunos rasgos patológicos característicos del Parkinson. Algunos estudios también han demostrado proteger a las neuronas de algunos efectos patológicos típicos del Parkinson, También, el consumo moderado de vino Cabernet sauvignon reduce algunos efectos neuropatológicos en modelos experimentales de ratón.

Además, una investigación efectuada en neuronas del hipocampo efectuado por colegas de la Universidad de La Laguna, ha demostrado que el etanol a dosis bajas modifica la expresión de algunos genes antioxidantes, por lo que actuarían protegiendo a las neuronas frente al estrés oxidativo. Es decir, que tendría un efecto beneficioso y protector.

Efectos anti-depresivos del alcohol.

El alcohol se usa como auto-medicación por personas con problemas psiquiátricos como la depresión, si bien a veces derivan en alcoholismo. Ahora se ha publicado un estudio que explica los mecanismos por los cuales el alcohol podría mejorar la depresión. En el estudio efectuado por la Universidad Clinic (Alemania) y diversos centros de investigación alemanes y polacos se ha visto que los efectos paradójicos anti-depresivos del alcohol se deberían a la regulación de una proteína (la esfingomielasa ácida) que ayudaría a reestablecer algunos de los lípidos abundantes en las neuronas. Además, estos investigadores no encontraron que estas dosis de alcohol produjeran estrés oxidativo o neurotoxicidad.

¿Estaríamos hablando de una posible terapia anti-depresiva tomado alcohol de manera moderada?

Un vinito de vez en cuando

En definitiva, el que tomar vino moderadamente pueda ser malo para las neuronas se puede considerar un “neuromito”. Como comenta Alberto Rábano, Director del Banco de Tejidos y Cerebros y de la Red CIEN, “eso de que perdemos neuronas por beber un vaso de vino es un neuromito. Por cierto, beber una copa de vino es protector para el cerebro. El alcohol a bajas dosis es neuroprotector en células hipocampales, que están relacionadas con la memoria y procesos cognitivos”.

¡A vuestra salud!

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¡Exito!

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