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Artículo en la revista Zenda sobre el making of de Dale vida a tu cerebro.

Siempre me ha encantado compartir con los demás la fascinación que siento al leer descubrimientos sobre el cerebro. Lo que este órgano encierra en su estructura es maravillosamente sorprendente. 

Sus cifras son astronómicas: 85.000.000 millones de neuronas, 10.000 conexiones por neurona, 1.000 kilómetros de vasos sanguíneos, 2 metros cuadrados de superficie. Sus extravagancias son divertidas: es un consumidor energético incansable, genera más pensamientos inconscientes que conscientes, es activo de día y de noche, se estimula particularmente cuando no hacemos nada, etc. Más aún, los progresos en neurociencia nos permitirán adentrarnos a los entresijos misteriosos del cerebro, hasta ahora inviolables. Y estoy convencida de que en las próximas décadas los nuevos hallazgos van a cambiar la historia del ser humano como nunca antes había ocurrido.

“Mi objetivo fundamental era ofrecer una información científica fidedigna y divertida”

Por ello, hace algunos años tomé la resolución de divulgar una investigación del cerebro que fuera del interés de todas las personas. Que todos pudiéramos asomarnos a la ventana del cerebro de una forma cercana y comprensible. La decisión me intimidaba. Durante mi carrera científica he impartido numerosas conferencias en foros científicos de diversa índole. Entre científicos tenemos nuestro propio código de expresión, nuestra jerga propia y nuestros protocolos de diseminación internacionalmente establecidos. Sin embargo, era consciente de que enfrentarse a un público heterogéneo para compartir de manera sencilla y amena la complejidad del cerebro precisaba de mis mayores dotes de empatía y valentía. Mi objetivo fundamental era ofrecer una información científica fidedigna y divertida. Todo un reto para mí.

Tras mis primeras charlas en centros de mayores, con alumnos de secundaria, en museos y hasta en centros militares recibí la gratificante sorpresa de comprobar hasta qué punto las personas están ávidas de conocer más y mejor sobre este órgano maravilloso. Esta ilusión compartida me animó a continuar en la labor. Considero que las personas son más libres en sus elecciones de vida cuando conocen de primera mano la información esencial de su cuerpo, de manera contrastada y fidedigna.

Aunque en aquel entonces fuera ajena a lo que después ocurriría, con el tiempo me he dado cuenta de que estas charlas divulgativas fueron las semillas que gestaron el nacimiento de mi primer libro de divulgación,Dale vida a tu cerebro, de Roca Editorial.

“Me despertaba por las noches a escribir o corregir algún párrafo o a añadir algún concepto nuevo. Mi cabeza estaba en plena efervescencia escritora”

El entusiasmo generado en la audiencia me animó a intentar llegar a más gente con información neurocientífica actualizada. Las personas saben muy poco respecto al órgano más importante para su calidad de vida, y considero que es en parte debido a la escasa divulgación que reciben por parte de los científicos que generan los nuevos descubrimientos. Por esta razón, hace ahora dos años nació mi blog, en el que pretendía como neurocientífica difundir las noticias de los últimos hallazgos sobre la investigación del cerebroque se cuecen actualmente en los laboratorios del mundo.

La existencia de esta web llegó a oídos (o más bien ojos) del gran equipo de profesionales con los que cuenta Roca. Así, una mañana de principios de mayo de 2017 recibí una llamada telefónica por parte de esta editorial, en la que me ofrecían la posibilidad de escribir un libro divulgativo basado en la información que el blog ofrecía. No dudé ni un instante en aceptar la propuesta.

Con una enorme ilusión y muchos nervios me puse manos a la obra. Me metí en la piel de una Raquel que no conoce nada de neurociencia, y empecé a contarle lo que la otra Raquel neurocientífica sabía al respecto. Debo confesar que a medida que iban apareciendo páginas escritas de lo que sería posteriormente Dale vida a tu cerebro, mi entusiasmo de escritora fue en aumento. Me encantaba sentarme casi a diario en las tardes estivales a escribir sobre mi órgano favorito. Establecía diálogos ficticios con personas que no conozco, de todas las edades y estilos distintos, imaginándome lo que les gustaría conocer y qué aspectos podrían ser más atractivos sobre este amplio tema de estudio. Me despertaba por las noches a escribir o corregir algún párrafo o a añadir algún concepto nuevo. Mi cabeza estaba en plena efervescencia escritora.

“Uno de los objetivos que siempre tuve en cuenta al escribir fue evitar adoptar por mi parte un papel de “dedo acusador” sobre lo que es sano o no”

Como no podía ser de otra manera, junto con las curiosidades y particularidades del cerebro llegó el intestino en los capítulos siguientes. La relación de las tripas con su gran aliado intelectual es tan relevante que van juntos de la mano en la mayor parte de las funciones y disfunciones observadas en ambos. El interés principal del intestino para el cerebro radica en el inmenso ejército de casi un trillón de microorganismos que lo habitan. Estos microbios son los artífices de muchos nutrientes que el cerebro precisa, además de mantener un diálogo constante con el sistema inmune, las defensas del organismo que nos previenen de infecciones e inflamación. El cerebro es particularmente vulnerable a desequilibrios en los bichos del intestino, por lo que se hacía obligatorio describir de manera detallada en qué consiste la microbiota intestinal y por qué es importante para la mente, la memoria y el ánimo.

Uno de los objetivos que siempre tuve en cuenta al escribir fue evitar adoptar por mi parte un papel de “dedo acusador” sobre lo que es sano o no. No quería que el lector o lectora se pudiera sentir intimidado y llegara a la conclusión de que no estaba gestionando su salud adecuadamente. Mi objetivo no era crear un manual de cómo vivir sano, sino ofrecer más herramientas de conocimiento para que cada persona tome sus decisiones personales con convicción. Tampoco quería ofrecer fórmulas mágicas inexistentes sobre aquello que puede cambiar radicalmente tu salud o tu vida. Nuestro organismo, y el cerebro por añadidura, son complejos, cambiantes, adaptables, heterogéneos y expuestos a alteraciones como resultado de un sinfín de factores. El remedio milagroso no existe. Somos una constelación de variables y parámetros complejos, y así quería que quedara reflejado en mi libro.

“La vida encierra sorpresas extraordinarias que definitivamente están dando nueva vida a mi cerebro”

Siguiendo el hilo conductor cerebro-intestino, el tercer protagonista evidente de este escenario es la comida. Coincide además que soy una gran apasionada de la gastronomía. Me encanta cocinar. Es una faceta en la que desarrollo mi creatividad. Suelo bromear diciendo que la cocina es como trabajar en un laboratorio, con la diferencia de que los ingredientes no son tóxicos, y además tienen buen sabor y olor. De hecho, llegué a tener en el pasado un restaurante que compaginaba a duras penas con mi labor científica.

Cuando el 28 de marzo de 2018 salió publicada la versión final del libro experimenté una emoción indescriptible. Podrá parecer un poco cursi, pero me sentí llena de amor. Adoro la neurociencia y lo que representa en mi vida. Como suele decir mi madre, yo estoy “casada con la ciencia”. El mero hecho de haber escrito un libro de neurociencia que potencialmente podía ser compartido con personas que no tienen nada que ver con mi profesión me llenó también de cariño hacia los lectores. De alguna manera, me vinculaba con estas personas.

Como suele ocurrir al asomarse a una nueva faceta personal, junto con el lanzamiento del libro llegaron nuevas amistades, conocidos, seguidores, comentarios, críticas, sugerencias, reseñas, entrevistas que han llenado mi día a día de nuevas aventuras muy satisfactorias e inesperadas. También he descubierto otros aspectos de mi propia persona, como mi atracción por los medios de comunicación, en particular la radio y la televisión. Desconocía que tuviera una mini-periodista escondida dentro de mí. ¡Nunca dejamos de sorprendernos!

Transcurridos estos primeros nueve meses intensos y divertidos, nunca hubiera podido imaginar que la editorial me anunciara la puesta en marcha de la tercera edición de este libro hace unas pocas semanas.

La vida encierra sorpresas extraordinarias que definitivamente están dando nueva vida a mi cerebro.

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Autor: Raquel Marín. TítuloDale vida a tu cerebroEditorial: Roca editorial. VentaAmazonFnac y Casa del libro

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¡Exito!

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