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El hueso es un aliado de la comunicación neuronal

¿Sabías que la salud del hueso mejora el rendimiento intelectual? Los huesos producen osteocalcina que contribuye a que las neuronas comuniquen. La osteocalcina se reduce al envejecer, pero puede aumentar con el ejercicio físico, mejorando así la actividad cerebral.

El hueso está vivo

Tenemos esta tendencia a pensar que el hueso es simplemente parte de un esqueleto de soporte que necesitamos para poder movernos, desplazarnos y por supuesto sujetar los órganos.

Sin embargo, el hueso también es una estructura viva y de hecho desarrolla funciones importantes para el organismo. Entre otras, dentro de algunos huesos se forjan gran parte de las células de la sangre, concretamente en la zona denominada médula ósea roja.

Las células del hueso también producen hormonas, como la osteocalcina. Esta hormona es una de las proteínas más abundantes del hueso. Desde hace mucho tiempo, se sabe que la osteocalcina es necesaria no solamente cuando se necesita formar hueso durante el crecimiento y desarrollo, sino también cuando el hueso necesita regenerarse (por ejemplo tras una fractura ósea).

Además, la osteocalcina parece tener también funciones que afectan al metabolismo e incluso la actividad intelectual.

El esqueleto también regula el metabolismo

En una ocasión, un joven investigador llamado Gerard Karsenty generó ratones KO que no expresaban el gen de la osteocalcina. Gerard esperaba que en ausencia del gen para regenerar hueso estos animales tuvieran dificultades para crecer y para formar el esqueleto. Pero, para su sorpresa, estos animales sin la capacidad de expresar osteocalcina presentaban un esqueleto normal pero tenían tendencia a ser más gorditos y también presentaban déficit cognitivo. Concretamente, no aprendían a la misma velocidad que los demás ratones y también parecían estar más deprimidos. Los ratones sin osteocalcina presentaban además un aumento de la circulación de glucosa, lo que indicaba que el esqueleto podría tener una función reguladora del metabolismo energético.

Como podréis imaginar, Gerard no salía de su asombro, e incluso le costaba trabajo entender cómo explicar estos datos. No obstante, 15 años después este investigador junto con el resto de su equipo están publicando una serie de artículos de gran interés en los que se demuestra más que nunca la importancia del hueso para otros muchos órganos. Estos investigadores comentan que el esqueleto jugaría un papel importante en la memoria, el apetito, la salud muscular, la fertilidad y el metabolismo.

El esqueleto se importante para las neuronas

La osteocalcina regula la secreción de muchos neurotransmisores que utilizan las neuronas para comunicar. Éstos neurotransmisores se necesitan para memorizar y aprender. A medida que envejecemos, los niveles de osteocalcina también disminuyen, coincidiendo con el declive de otras funciones fisiológicas. En paralelo también se reduce la capacidad de memorizar.

En esta línea de pensamiento, Karsenty llevó a cabo una serie de experimentos en los cuales se inyectaba directamente osteocalcina en ratones de edad avanzada. Tras el tratamiento con la hormona del hueso, comprobó que estos ratones revertían algunas de las secuelas del envejecimiento. Concretamente, los ratones tenían una mejor habilidad para hacer ejercicio físico, una mayor fortaleza muscular, y mejoraban su capacidad de aprender y memorizar. Estos datos podrían tener una aplicación muy atractiva como abordaje “anti-envejecimiento”.

¿Cómo aumentar la producción osteocalcina de manera natural?

Con la edad perdemos hueso inevitablemente. Según la investigación los humanos alcanzan el máximo de masa ósea hacia los 20 años. Posteriormente, se inicia según las personas una reducción progresiva de esta masa ósea que puede acabar degenerando en osteoporosis en la tercera edad.

En los últimos años, se ha comprobado que la reducción de la masa ósea también se asocia con una mayor fragilidad de los músculos que se correlaciona con los menores niveles de osteocalcina en la sangre. Es “como si el regulador principal de la salud muscular fuera la hormona del hueso”.

Otra observación interesante es que las personas que son más activas tiene tendencia a un menor declive cognitivo frente a las personas con mayor sedentarismo. Una de las formas de aumentar la producción de osteocalcina de manera natural es precisamente con la actividad física.

si se hace ejercicio físico de manera regular, se estimula al esqueleto a producir más osteocalcina, lo que tendría efectos beneficiosos para el músculo y el cerebro. Además, este efecto se puede educar desde la infancia y la adolescencia, de manera que la actividad física a estas edades tempranas contribuiría a la salud ósea posteriormente durante el transcurso de la vida.

Por otra parte, hay varios centros de investigación interesados con la posibilidad de generar tratamientos rejuvenecedores a través de la estimulación en la producción de osteocalcina. En este sentido, con el tratamiento de algunos fármacos como el Denosumab (que se prescribe para pacientes con osteoporosis) se ha observado que también se produce mejoras en los síntomas de diabetes.

Mientras esta interesante investigación prosigue, no olvidemos “mover el esqueleto” para que mejorar el metabolismo y la actividad cognitiva.

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