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¿Qué bacterias del intestino se relacionan con enfermedades neurodegenerativas?

Los perfiles de los microorganismos del intestino figuran entre los causantes de alteraciones neurológicas. Los desequilibrios en perfiles de bacterias del intestino (disbiosis) se asocian con alzheimer, párkinson, autismo, depresión, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, etc. Sin embargo, aún nos queda mucho para identificarlos y poder utilizar probióticos específicos.

Un perfil bacteriano para cada persona

Cada persona tiene un perfil personalizado de microorganismos en el intestino. Se diferencia del de otras personas en aproximadamente un 50 por ciento. El análisis del metagenoma (análisis genético de los microorganismos del intestino) ha permitido averiguar que los perfiles bacterianos pueden ser muy distintos entre miembros de la misma familia y ser sin embargo muy similares con personas de otros lugares remotos. Un estudio reciente ha demostrado que la genética influye tan solo en un 20% por en el perfil microbiano intestinal, mientras que el factor más relevante es el cohabitar en el mismo hogar (tener mascotas, limpiar mucho, vivir en ciudad o en el campo, etc).

Aunque nuestra microbiota es más o menos estable, está sujeta a alteraciones por numerosos factores, entre los que figuran:

  • Tratamiento con antibióticos.
  • Vida sedentaria (poco ejercicio físico).
  • Consumo de antiinflamatorios, estatinas para bajar el colesterol, ansiolíticos, antidepresivos, etc.
  • Cambios drásticos en la dieta.
  • Estrés, ansiedad.
  • Cambios frecuentes de horario (por ejemplo, si se viaja mucho en países con distinta franja horaria).

La microbiota del intestino en las enfermedades del cerebro

Cada vez hay más evidencias científicas que  asocian los microorganismos del intestino con enfermedades neurodegenerativas, hasta el punto de que se considera que ajustar los desequilibrios de la flora intestinal podría ser una diana terapéutica interesante.

Las disbiosis intestinales causan alteraciones en la permeabilidad del intestino, inflamación y alteraciones en el sistema inmune (defensas) de las personas. También inducen por añadidura un aumento de los microorganismos (bacterias, virus) que circulan por la sangre. Además, los procesos inflamatorios aumentan la producción de sustancias que pueden ser tóxicas para la actividad cerebral.

En relación a los virus, como ya se ha comentado en un  artículo previo de este blog, el virus del herpes se ha asociado con un aumento del riesgo de alzheimer, depresión y trastorno bipolar.

¿Qué microorganismos se ven alterados?

La respuesta a esa pregunta es todo un reto para la investigación ya que se trata de “buscar una aguja en un pajar”. Se trata de cientos de billones de microorganismos que pertenecen a  al menos 1.000 especies distintas. La identificación no es fácil.

Algunos datos recientes apuntan a alteraciones de Coprococcus y Dialister en personas con depresión.

Otros estudios han identificado una disminución de microorganismos antiinflamatorios (Eubacterium rectale) acompañado de un aumento de los proinflamatorios (Escherichia/Shigella) en personas con alzheimer. Estos cambios microbianos podrían aumentar la inflamación a nivel cerebral y fomentar el deterioro cognitivo.

En el caso del parkinson, cada vez más evidencias aumentan a una asociación con alteraciones intestinales. Entre las bacterias con niveles alterados se encuentran aumentados los perfiles de Enterobacteriaceae.

Terapias futuras

Los probióticos (bacterias vivas) o antibióticos para corregir los perfiles de bacterias alteradas se postulan como una terapia prometedora para prevenir el desarrollo de estas enfermedades neurológicas.

Sin embargo, aún queda mucho por investigar. Entre otros factores, hay que tener en cuenta que muchos de las conclusiones se obtienen a partir de animales de experimentación que distan mucho de tener perfiles similares a los de humanos.

El auge de los trasplantes fecales también parece ser esperanzadora, si bien la elección de los donantes adecuados puede ser un factor adicional.

Es bastante probable que las terapias futuras incluyan las correcciones de las bacterias del intestino como tratamiento complementario.

 

 

 

2 respuestas a «¿Qué bacterias del intestino se relacionan con enfermedades neurodegenerativas?»

Hola Vicente.
Muchas gracias por tu comentario.
El metagenoma suele hacer referencia al genoma (es decir, al material genético) de los microorganismos que viven en el intestino. El microbioma es más amplio, abarcando los microorganismos que viven en la piel, mucosas, otras vísceras y hasta en el pulmón.
Espero haber podido aclarártelo.
Muchas gracias.
Saludos cordiales.
Raquel

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